fbpx

Escritoras que tuvieron que usar pseudónimos masculinos para ser publicadas

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
✒️ 7 escritoras que tuvieron que usar pseudónimos masculinos para ser publicadas y triunfar.

Hay muchas profesiones que durante siglos se han sido consideradas como «no aptas» para las mujeres y así fue el caso la literatura que desde su inicios de decía que era una labor en la que no podían estar incluidas las mujeres. Por ésta razón y por otros motivos hubieron varias escritoras que se hicieron pasar por hombres, ocultas bajo un seudónimo masculino, para poder publicar sus obras o para evitar los prejuicios sexistas del público lector.

Charlotte Brontë 

Charlotte Brontë firmaba susu libros bajo el nombre de Currer Bell, manteniendo la inicial de su nombre auténtico, su mayor éxito literario fue Jane Eyre pero sería reconocida no sólo como una de las mejores novelistas británicas sino también como una de sus mejores voces poéticas.

Emily Brontë 

Igualmente la hermana Charlotte Brontë, Emily publicó su única novela ‘Cumbres Borrascosas’ y sus poemas bajo el nombre de Ellis Bell. 

Los versos tampoco se le daban nada mal y adoraba pasear por el campo, por lo que su obra poética está repleta de observaciones sobre la naturaleza y de reflexiones filosóficas. 

Anne Brontë

Y vamos con la tercera de las hermanas Brontë, quizás la menos conocida pero no por ello fue menos importante su contribución al mundo literario, en un momento en el que ser mujer te impedía abrir la puerta a ese universo. 

En su caso, y nuevamente manteniendo la inicial de su auténtico nombre, Anne firmó como Acton Bell y la obra por la que la conocemos es Agnes Gray. 

Amantine Aurore Dupin

En los libros firmaba como George Sand. Bajo ese seudónimo se encuentra una mujer de fuerte carácter, una mujer que en una época de marcadas normas sociales se atrevía a vestir con ropa de hombre y que no renegó de la literatura pese a que no fuera “cosa de mujeres”. 

Con las calles de París como contexto, no fue tan solo escritora sino que fue periodista y revolucionaria, en el bando de la Asamblea de Versalles.

Su primera novela vería la luz en 1831 y la escribió junto a Jules Sandeau, de quién habría tomado el apellido para crear su alter ego literario: George  Sand.

 

Matilde Cherner

Su incursión en la literatura la hizo bajo el seudónimo de Rafael Luna y su obra más famosa se titula Ocaso y aurora.

Matilde Cherner fue una intelectual republicana, de ideas progresistas, marcada libertad de pensamiento y clara vocación ideológica, que comenzó publicando en periódicos locales y que no dudó en escribir sobre asuntos polémicos como la educación de la mujer, su acceso a la universidad, la prostitución o la monarquía.

Louisa May Alcott

Ahora su nombre es muy conocido, ya que su obra Mujercitas, pero no todo fue tan sencillo. Louisa May Alcott, temiendo no ser tomada en serio si publicaba con su auténtico nombre, escribió sus primeras obras bajo el seudónimo de A. M. Barnard. 

Con ese alias escribió cuentos y lo que en la época victoriana se conocía como “relatos melodramáticos”, historias protagonizadas por personas ambiciosas que no dudaban en usar la venganza para saldar sus deudas. Se trataba de textos con un punto de vista poco común, con una fineza literaria extraordinaria y que trataban temas poco usuales como el adulterio o el incesto. De hecho en su gran obra Mujercitas hace mención a los relatos melodramáticos y Alcott escribe: “pueden resultar peligrosos para mentes pequeñas”. 

Mary Shelley

El nombre de Mary Shelley va indiscutiblemente ligado al de Frankenstein. Este relato significó el nacimiento de una de las criaturas más importantes del universo de terror y que aún hoy en día sigue siendo parte de nuestro imaginario colectivo, pero para poder publicarlo tuvo que usar el nombre de su esposo Percy Shelley

El relato nacía de un sueño que la escritora había tenido la noche anterior y que decidió aprovechar para ganar el reto literario. Después lo publicó bajo autoría anónima. La sociedad de aquel entonces dio por hecho que un relato tan terrorífico no podía haber sido escrito por Mary, sino que tenía que ser la la que se encontraba tras aquel relato horrendo.

Joanne Rowling

En pleno siglo XXI Joanne Rowling​, escribió bajo los seudónimos J. K. Rowling​ y Robert Galbrait debido a que en sus inicios la Editorial le dijo que sus historias parecían srr escritas por un hombre y que sí decían que lo había escrito una mujer probablemente nadie lo hubiera querido comprar. 🙄

Compartir:
Yannin del Ángel

Yannin del Ángel

Creadora de Sin Enfoque, egresada de licenciatura en comunicación y amante de las artes.